Se estima que más del 70% de la legislación de la UE se aplica a nivel regional o local. Por ello, el CdR desempeña un papel clave en:
- Defender los intereses de las regiones y municipios en la legislación de la UE.
- Reforzar la dimensión regional y garantizar que las políticas europeas tengan en cuenta la realidad territorial.
- Promover la cohesión económica, social y territorial.
- Impulsar la cooperación entre regiones y ciudades europeas.
El CdR debe ser consultado durante el proceso legislativo comunitario en aquellas iniciativas en áreas que afectan directamente a las regiones, como el medio ambiente, la educación, la salud pública, el transporte o la política de cohesión, entre otras.